Garantías en coches de segunda mano: qué cubren y cómo protegerte

Garantías en coches de segunda mano: qué cubren y cómo protegerte

Garantías en coches de segunda mano: lo que realmente cubren

La garantía de un coche de segunda mano no es un detalle menor. Es uno de los puntos que más conflictos genera después de la compra, casi siempre por falta de información clara.

Cuando el vehículo se compra a un profesional, la ley establece una garantía mínima de 12 meses. Esta garantía cubre los defectos preexistentes al momento de la venta, aunque no fueran evidentes. No cubre mantenimiento ni desgaste normal, pero sí fallos mecánicos, eléctricos o electrónicos que no deberían aparecer en un uso razonable.

En las compras entre particulares no existe garantía como tal, pero el vendedor responde durante seis meses por vicios ocultos: averías graves que ya estaban presentes antes de la venta y que no podían detectarse fácilmente en una revisión básica.

El problema aparece cuando no se puede demostrar si el fallo existía o no antes de la compra. Sin pruebas técnicas, la garantía pierde fuerza y la discusión suele acabar en desacuerdo o en vía legal.

Por eso, una revisión técnica independiente previa es clave. No solo ayuda a detectar defectos, sino que deja constancia objetiva del estado real del vehículo en el momento de la compra. Eso es lo que protege al comprador cuando surgen problemas.

En coches de segunda mano, la garantía no sustituye al análisis. La información técnica es la verdadera seguridad

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